miércoles, 12 de junio de 2013

Soy un cotilla, lo sé

Me doy cuenta de que soy un cotilla redomao, y es que en el anterior post no os hablé a penas de cómo iba la boda. Os resumo mi tema sentimental y así seguimos con la boda y no os dejo a medias ni una cosa ni la otra.

Mi no relación con Noelia acabó en una amistad con un poquito de rencor por su parte pues nos habíamos divertido pero nada en mi había cambiado, no es que estuviera mal, pues no lo estaba, el sexo con una chica es bueno, incluso atractivo pero lo dicho: la cabra tira al monte. Antonia ya me advirtió que ésto iba a pasar y aunque yo le decía que los jóvenes de ahora somos más abiertos y pensamos de otra manera, tengo que admitir que las mamis tienen algunas veces razón y que “sabe más el diablo por viejo que por diablo”.

En una de las pruebas del maquillaje Antonia me decía que no era para nada natural lo que intentábamos pues al final los sentimientos se confunden, la diversión pasa a ser algo más profundo y nos comemos la cabeza pensando en cómo conquistar a esa persona que nos resulta  inalcanzable. Y ahora estoy comenzando un rollito interesante con un morenazo que he conocido en el gim al que voy... os contaré como avanza (si avanza claro) que ahora estamos en un tira y afloja.

Por cierto que bien le sientan las pruebas de maquillaje a Antonia, aprovechamos los días que tiene cenas o la prueba familiar del menú degustación de la boda para quedar con Estefa, la maquilladora y cada día probamos un look. Siempre discreto, por supuesto, pero hemos partido de un maquillaje super básico (el que se haría cualquier persona en su casa) a algo más digno dela ocasión.

¡¡POR DIOS ANTONIA QUE SE CASA TU HIJO, DEJA QUE TE PONGAMOS GUAPA!!. La de veces que habré repetido esta frase con ella, y es que me da rabia que una persona que está tan estupenda no lo vea, y que además no quiera realzarlo.

Esto que os cuento de aprovechar eventos para las pruebas de maquillaje es un truco que utilizo en casos extremos en los que se piensan que nosotros lo únicos que queremos es disfrazar a la persona que nos contrata a nuestro gusto. Yo no quiero disfrazar a nadie, sino me iría a las Palmas a los carnavales a buscar trabajo y sino pues a ligar con una drag queen que es una de mis fantasías, jajajaja; yo solo quiero que se sientan guapas, con naturalidad, y que sus conocidos les digan que lo están hacen que se convenzan mucho más que si se lo digo yo 200 millones de veces.


Este mismo truco os aconsejo que solo lo utilicéis con la peluquería en el caso de que el peinado no sea un recogido elaborado y que nunca lo acompañéis del maquillaje o habréis fastidiado la imagen sorpresa de la persona para la boda o el evento que sea.

Recordad que es muy importante que el día clave sea realmente el día en que nuestro cliente reciba más halagos, eso hará que tenga más seguridad y que piense que nuestro trabajo está bien hecho.

Por cierto Antonia lleva perdidos 2,5 kilitos, que creo que ésto también os interesa.

Nos vemos guap@s!!!

Ahhh!!! por cierto estoy colaborando con un grupete de rock'n'roll, eligiendo la ropa que van a utilizar, y aunque no son famosos estoy super ilusionado; imaginad que algún día se conocen!!!!